Esta modalidad establece un contrato entre el cliente final y la operadora de Telefonía Móvil seleccionada que es la que le proporciona el servicio. El cliente final está obligado a domiciliar los pagos de forma mensual en su cuenta bancaria, a tener un consumo mínimo al mes (establecido por cada operadora) y a mantener el contrato durante un determinado periodo de tiempo dependiendo este de la operadora elegida. Dentro de la Telefonía Móvil de Contrato existen 3 modalidades:
Alta Nueva de Contrato:
Se realiza un alta nueva de contrato de Telefonía Móvil con un número nuevo.
Portabilidad:
Se mantiene el mismo número de teléfono móvil pero cambiando el operadora con el que se realizan las llamadas actualmente.
Reconversión:
Esta opción consiste en cambiar la modalidad de pago pasando del pre-pago (tarjeta prepago) a la modalidad post-pago (contrato) y manteniendo el mismo número de teléfono móvil con el mismo operador.